Giselle Blondet, en exclusiva, el día que cambia de década: “Cumplo 60 pero no siento que se me acaba la vida”

"Si uno pasa la vida con miedo, no la vive, no crece, no tiene posibilidad de aprender"
Giselle Blondet.
Giselle Blondet. Foto: Omar Cruz/Blanca Tellería PR

Giselle Blondet está de cumpleaños, y aunque ella confiesa que vive cada día como si fuera único, hoy es uno muy especial, porque cambia de década, cumple 60 años y 45 de carrera. En exclusiva, le dio el privilegio a Las Top News de festejarlo con ella, en una entrevista profunda en donde habla de todo, como nunca antes. Lo bueno, lo no tan bueno, las pruebas de la vida, lo que la hizo y la hace feliz, lo que se convirtió en un parteaguas para siempre.

Los milagros, las veces que la enfrentó a Dios, las veces que le pidió explicaciones y aquella que hasta fue capaz de entregarle a su hija mayor, Andrea, cuando estaba entre la vida y la muerte. La controversia que nunca formó parte de su vida, pero que en esta etapa la envolvió sin buscarla. Y eso que sueña para compartir contigo, porque lo dice claramente: “Cumplo 60 pero no siento que se me acaba la vida”.

Giselle Blondet.
Giselle Blondet. Foto: Omar Cruz/ Blanca Tellería PR

-Gracias por festejar con Las Top News tu cumpleaños.

Giselle Blondet: Gracias a ti Mandy, de verdad por siempre, te tengo mucho cariño, eres alguien que conozco desde hace tantos años y a quien respeto, y además me das como mucha confianza, en el sentido de que me siento que estoy con alguien pues como eres, súper profesional y que te preocupas mucho porque las cosas siempre sean justas, que sean certeras, eso me gusta mucho, así que tengo que celebrarlo con alguien que ya es como familia.

Nos conocemos hace mucho, conozco tu carrera, pero sobre todo conozco tu corazón y lo respeto, y te admiro. Así que vamos a festejar a lo grande y vamos a empezar de aquel libro ‘Tengo 50 y Qué’, ahora ¿cómo ha sido tu vida y cómo han sido tus cumpleaños?

Giselle Blondet: Cuando yo fui a cumplir 50 años, tal como lo describí en mi libro, estaba llena de miedos, pensaba que al cumplir los 50 años se acababa mi carrera, porque tú sabes que estamos en una industria donde cumplir años se vio siempre como una limitación, era tu cuenta regresiva para ya tener que dejar esta industria… No pude dormir la noche anterior, y me levanté al día siguiente y como lo cuento en el libro, realmente es que yo me imaginaba que me iba a levantar de una vez, me imaginaba toda llena de canas, en un sillón, con un moñito, llena de arrugas, y obvio, uno tiene arrugas porque el tiempo va pasando y son testigos de nuestras vivencias, pero no pasó nada de lo que realmente yo temía… Y no pasó nada al día siguiente de mi cumpleaños, sino todo el año me di cuenta de que nosotros, los seres humanos, nos hacemos unas historias que ni Steven Spielberg es capaz de dirigir, y que al final, esas cosas no necesariamente tienen que pasar. Algunas pasan, porque nosotros la pedimos tanto con nuestros pensamientos que se vuelven realidad, pero la verdad es que nosotros, de alguna manera, si bien yo soy una persona de fe, y obviamente sé que Dios es el que es determina las cosas, él se sonríe mientras nosotros hacemos los planes aquí en la Tierra.

Si bien entiendo eso, también entiendo que nosotros tenemos nuestro libre albedrío y podemos escribir nuestra propia historia; así que ¿cuál es la historia que tú quieres escribir? Es lo más importante y eso lo entendí, lo aprendí, durante estos 10 años y de hecho estoy trabajando en un proyecto con respecto a los 60 años, que tienen relación con ‘Tengo 50 y Qué’, pero pues al ver que todas esas cosas que temía la verdad ninguna pasó, ninguna. Ahora empezando los 60 años, confieso que también los miedos naturales que uno tiene. Cuando lo cumplí 20 años, fue algo bien estresante, yo me sentía como una gran responsabilidad, además estaba embarazada, tuve a Andrea a los 20 años, pero yo estaba atormentadísima por esos 20 años y no sé si es que tiene que ver con ese número redondo; los 20, los 30, que como si significara una responsabilidad en mi vida.

Los 60 primero que el número nada más asusta, porque yo no sé si es tanto el número o si es lo que una escuchado, o lo que uno mismo pasaba; cuando uno tiene 20 años, 30 años, 40 años, uno ve las edades de forma distinta, cuando tú llegas entonces te pasa, lo que pasaba a una actriz comediante en Puerto Rico; que nunca olvido que ella ya tenía sus años, y ella me decía que lo más difícil de envejecer era, que cuando te mirabas al espejo no correspondía lo que tú veías, con lo que tú sentías, y en ese momento yo me quedé con eso en la cabeza, pero en ese momento no lo entendí y ahora lo entiendo, cumplo 60 años hoy, pero yo no siento que se me acaba la vida.

-Claro que no…

Giselle Blondet: Yo siento que al contrario, siento que entiendo más la vida y que tengo mucho más por aprender y entender, y que estos 60 los tengo que aprovechar, no solamente para trabajar y hacer cosas diferentes etcétera, sino que es como una conciencia de que yo no voy a estar en este mundo toda la vida, y qué es lo que yo quiero, ¿cómo yo quiero que me recuerden mi familia, mis amigos mí? o  ¿cuál es el sentido que ha tenido mi vida? Porque debe tener un propósito, entonces yo creo que estos son mis años, no solamente para disfrutar más, para gozarlos de otra manera porque sé lo que quiero, porque me entiendo yo también mejor, sino porque quiero construir algo que quede para las personas que vengan detrás de mí.

Giselle Blondet.
Giselle Blondet. Foto: Blanca Tellería PR

-A los 60 años que sí y que ya no.

Giselle Blondet: Sí la familia, sí procurar más a mis amigos, yo siempre tiendo a alejarme, a encerrarme un poco en mi mundo y entiendo que es importante procurar esas personas que uno quiere, y que uno sabe que quieren a uno también. Seguir aceptando retos, seguir cumpliendo metas, seguir haciendo cosas por mí misma.

Que no, eso de no valorarme, eso de no ponerme como una prioridad en mi vida, pensando que es algo egoísta… Que la opinión de las otras personas no sea importante, porque de alguna manera es una influencia en nuestra vida y nos alegra, nos entristece, pero sí no ponerla en el lugar que no le corresponde, donde debe estar, es un lugar donde escuchas, observas y piensas. Es algo que me puede ayudar a crecer o eso ni es constructivo, ni me ayuda a crecer, no me enojo, pero lo dejo pasar; entonces es un sentimiento diferente.

Uno entiende que la vida es de uno, es mía, las personas que están a mi alrededor pueden aportar cosas positivas o negativas de acuerdo a la entrada que yo les dé a mi vida, porque soy yo la que le da la entrada realmente, y entonces mi decisión es esa, es una que a lo mejor no entendía antes, y es que yo tengo esa posibilidad, no voy a dar entrada a mi vida, que no, a nada que me quite mi paz, a nada que afecte mis niveles de energía, porque si algo he aprendido es que la energía, es como el sistema de la buena suerte, cuando tú tienes una energía elevada, cuando tú estás, para las personas que no creen en eso,  es cuando tú te sientes optimista.

Vamos a ponerle que tú estás alegre, que tú te sientes feliz, esa es una energía alta, una vibración alta, positiva y eso la verdad atrae cosas buenas, atrae estos días de suerte… ¿Pero por qué ayer, yo tuve este día tan fantástico, yo me levanté y todo lo que pasó una cosa tras otra, fue buena? Son cosas que nosotros mismos las atraemos y hay veces que, todo lo contrario, no quiere decir que, aunque tenga uno un día tan positivo y bello no vaya a pasar algo, que uno no puede controlar, porque hay cosas que nosotros no podemos controlar, que solamente Papá Dios sabe, y forman parte de nuestro crecimiento también.

-Tú eres una mujer que ves un abismo y te lanzas con valentía; fundaste un show como ‘Despierta América’, y día apostaste a un sueño junto con Don Francisco, y te fuiste. Después vino ‘Nuestra Belleza Latina’, luego te fuiste a Telemundo, regresaste y volviste a apostar a Telemundo. Cuando nadie hablaba de los 50, tu escribiste un libro de los 50, te atreves y te sigues atreviendo al amor, y cuando el amor no te hizo bien, te pusiste a estudiar para ayudarte a ti y para ayudar a otras personas con la autoestima ¿cómo es esto de lanzarse siempre al abismo en busca de crecer?

Giselle Blondet: Porque yo creo que, si uno pasa la vida con miedo, no la vive, no crece, no tiene posibilidad de aprender. Yo siempre analizo y termino pensando que eso lo heredé de mi mamá, porque es que no conozco otra persona así, que haya estado tan cerca mi vida con esas características… No es que ella tuviera riqueza, yo no crecí en la riqueza material, pero mi madre la riqueza que tenía, era esa fortaleza, es como que nada la vencía, y ya no importa la circunstancia, y mira que pasó circunstancias difíciles, no importaba lo que pasaba ella salía adelante.

Yo estudié por unos años en un colegio privado de monjitas católico, que mi madre no podía pagar casi, y ella quería que yo tuviera esa formación. A veces, 9 de la noche, yo estaba ahí con las monjitas en la parte del convento; con mi platito, con la banana, un sándwich y un vasito de leche, esperando a mi madre, que no tenía un carro, que no tenía el dinero para comprarlo, cuando se compraba, era uno baratísimo que la dejaban a mitad del camino, tenía que estar buscando quién la llevara a buscarme al colegio; recuerdo una vez, bajo la lluvia, mi madre llegó caminando porque el carro lo había dejado, caminando a buscarme de noche, y después salimos y en esa época, en fortuna que no pasó hoy, porque quizás era más seguro, que buscamos quien nos fuera llevando, caminando nosotros quién nos dejara cerca de nuestro edificio donde vivíamos, para llegar a mi casa la noche… Mi padre también, pero de otra manera, mi padre me dio la calma, él todo lo arreglaba con una bohemia, era como firme creyente del amor, mi mamá era más dura, pero mi padre era así como, “Olvídate, todo va a estar bien”, ese era mi papá… Esa mezcla me ayudó y yo no me puse a pensar en que yo estaba haciendo, es como que parte de quien soy. Lo he visto en mis hijos, pero ojalá esa herencia que pasó de mi madre y de mi padre para mí, ojalá la reciba mis hijos nietos etcétera, porque a mí me ha ayudado mucho.

Giselle Blondet de pequeña junto a su mami.
Giselle Blondet de pequeña junto a su mami. Foto: Blanca Tellería PR

Si nos venimos a tu presente, en todos los sentidos, en el sentido personal, en el profesional, ¿estás donde quieres estar?, ¿estás feliz?

Giselle Blondet: Estoy donde quiero estar como mamá y como abuela, me encanta que pueda disfrutar de ellos, apoyarlos… Profesionalmente yo estoy pensando en ¿qué es lo próximo? y entonces como me faltan muchas cosas por hacer. Me siento agradecida de donde estoy, pero todavía hay más que quiero hacer y que quiero lograr, así que no quiero que se vea como una queja, estoy agradecida donde estoy, siento que estoy aprendiendo muchísimo, pero todavía hay otras cosas que sueño y quiero, que como me gusta decretar y visualizar, en lugar de decir quiero que esto pase, voy a decirte que eso está pasando y va a suceder, ya está en camino este año.

-¿Y es puedes adelantar algo?

Giselle Blondet: Es que hay muchas cosas que quiero hacer. En televisión, por ejemplo, a mí me fascina la gente, yo necesito estar en contacto con las personas, hablar de sus historias, apoyarlos de alguna manera, divertirme con la gente porque es que yo me divierto también, yo necesito eso, es parte de mi vida y quiero hacer eso… Por otro lado, quiero también hacer cosas que puedan quedar ahí para mi nieto, bisnietos y todo lo que vengan, quiero trabajar en ese tipo de proyecto, para que ellos cuando lo vean, cuando lo compartan con sus propios hijos, se acuerdan de mí, quiero que quede ese legado.

Hay muchas cosas que quiero hacer también a nivel de buscado maneras de devolver lo que la vida me ha dado, como en La Fundación Arte Por La Paz o ayudando a otras fundaciones, pero hay algo que todavía no lo tengo tan claro y estoy como que trabajando en eso, algo que quiero hacer sobre todo apoyar a los niños, que para mí siempre ha sido algo muy importante, porque al final, el mundo es el resultado de cómo nosotros tratamos a los niños hoy; todo lo que ellos ven, todo lo que ellos aprenden, todo lo que ellos perciben, es lo que construye el mundo de mañana, y como todos queremos un mundo mejor, queremos unos niños saludables, felices, y que no pasen esas cosas terribles por las que tienen que pasar. Yo me enfoco bastante en ello.

Giselle Blondet y su familia.
Giselle Blondet y su familia. Foto: Blanca Tellería PR

Ser mamá y abuela te hace feliz, nadie está exento en vivir momentos duros, ¿cuáles han sido esos momentos en donde la vida te ha cacheteado de tal manera, que no supiste para donde salir?

Giselle Blondet: Lo que pasó con Andrea es algo que no puedo comparar con nada, es lo más duro que he vivido en esta vida… Yo pensaba que la separación física de mi padre era lo más grande, pero lo que viví con ella, fue algo tan inesperado, increíble para mí y ahí entendí de verdad lo que es la fe, comprendí que los milagros sí existen, y entendí que uno tiene que rendirse ante Dios y hablarle también con seguridad y claridad sobre lo que tú no quieres. Me acuerdo de que, en ese momento, obviamente, yo quería que ella se quedará aquí, en la Tierra y quería que papá Dios le concediera eso, a ella, a mi nieto que acababa de nacer, a todas las personas que la querían, a mí obviamente, pero en ese momento tan duro, tan difícil, me parece increíble que yo, que soy tan apegada a mis hijos, me arrodillara ahí frente a la puerta de emergencia del hospital, y le dijera a papá Dios: “¿Sabes qué?, yo confío en ti, yo te pido que me la dejes a mi niña, pero es tu hija también y yo confío en ti, está en tus manos”… Y le doy las gracias de verdad, con todo mi corazón, porque me la dejó aquí y es la mejor mamá que te puedas imaginar.

No sé si esa experiencia hizo que ella pensara en lo importante que es cada segundo en la vida de una persona que uno quiere, pero entendí el poder que tiene la oración, entendí que los milagros existen, y también que la vida realmente cambia de un momento a otro. Que nosotros, por más que planifiquemos, eso no lo podemos planificar, y que es que parece un cliché, pero es la realidad, dedicamos tanto pensamientos y tantas acciones a cosas que realmente no tienen un gran valor en nuestra vida, pero somos seres humanos y a todos nos pasa… De que vivo la vida diferente desde esa experiencia sí, yo creo que todos, y creo que para ella debe ser difícil… Hay cosa que, obviamente, ella no me dice, preocupaciones que seguramente debe tener, yo lucho con ese pensamiento, porque entiendo el poder del pensamiento y de la palabra, entonces son cosas, imágenes y preocupaciones y miedos que yo me paso cerrándole la puerta constantemente, porque constantemente tengo que luchar con esa cosa que me pueden venir a la mente, que no llama por teléfono y no me contesta, y tengo que trabajar con eso todo el tiempo. Pero trabajo duro con eso, porque es algo que quiero que quede en el pasado.

¿Cómo es sentir el poder de un milagro?

Giselle Blondet: Yo lo que recuerdo, yo estaba tranquila esperando saber el resultado del procedimiento que le estaban haciendo, que se lo hicieron de emergencia, y cuando el doctor, que yo no conocía, entró por esa puerta, me dirán loca, lo que quieran, pero yo vi sus manos envueltas en una luz blanca, lo recuerdo tan claramente, y en ese momento yo supe, antes de que él me hablara, que mi hija estaba bien. Es algo que no puedo explicar, luego porque nos hemos hecho muy amigos, tanto él como la doctora que la recibió en emergencias, somos ahora como familia… Luego, conversando con él, conociendo su familia, yo me di cuenta de lo cerca que está él de su fe, y cómo él tiene claro que es solo un instrumento de Dios, él no sé la adjudica a su habilidad, él se lo adjudica a Dios, a cómo él le sirve a través de sus manos.

Tú siempre estás muy aparte de la controversia, y de repente te envuelve como en esta etapa laboral, con ‘La Mesa Caliente’, ¿cómo lo manejas?

Giselle Blondet: Lo he pensado mucho últimamente, yo creo que, como ‘La Mesa Caliente’ es un programa de opinión, diferente a lo que yo siempre he hecho, y me imagino que siempre habrá personas que están de acuerdo o no con lo que yo pueda decir o no. Abre una puerta a algo distinto a lo que yo había vivido, sí bien sí, vivía con un poco de controversia cuando hacía novela, pero es natural porque las novelas como que traen esto, y el personaje que hace o si hay una química entre los personajes, como que crea una ilusión, que se ve después en las revistas y todas esas cosas. Pero ahora, y sobre todo en esta etapa de mi vida, yo vivo demasiado tranquila, yo no sigo pensando, si nunca pensaba en eso, menos ahora, en hacerle daño a nadie, ni preocupaba por lo que hagan los demás; yo vivo demasiado enfocada en mi familia, y tratar de aprender para crecer, seguir creciendo para poder tomar mejores decisiones en mi vida, en todos los aspectos y todas estas cosas que han pasado me mueven un poco el piso.

-Porque se ha comprometido de algún modo tu salud, hablamos directamente del viaje a México, donde terminaste con fisuras, con roturas en tu cuerpo.

Giselle Blondet: No lo he hablado porque, primero yo quiero mucho a México, porque son tantos años en esta carrera, son 45 años y siempre he tenido una conexión muy grande con México, he trabajado muchas veces allá, tengo muchos amigos mexicanos, tengo mucha gente de mi audiencia, de mi público que son mexicanos y me tratan con tanto cariño, me han apoyado en las diferentes etapas de mi vida. Lo que ocurrió yo preferí mantenerlo callado porque es una situación, que para mí hablarlo en detalle, era como si estuviera hablando algo feo de unas personas que tanto quiero, aprecio y respeto… Pero la realidad es que, pues pasó, yo no digo que fue intencional, porque obviamente yo creo que estaban tratando de hacer su trabajo, pero sí salí golpeada, me golpearon con una cámara en la frente, también en la pecho, en la espalda, y con micrófono en la cara, tenía una fisura, los medicamentos para el dolor me subieron las 2 enzimas del hígado, tenía un dolor horrible… Me hicieron todos los exámenes, todo eso que obviamente yo lo tengo, pero lo más importante, es luego cuando empiezan a hablar todas esas cosas, por supuesto que me sentí triste y preocupada porque no estoy acostumbrada, yo no quiero ser parte de esas cosas, de verdad que no, lo pensé mucho y dije bueno: “Tú sabes que todo pasa, todo pasa, me voy a quedar tranquila y ya” … Porque yo no tengo el control de eso, yo no puedo controlar lo que las otras personas piensen o las otras personas digan, no puedo, por más que yo quiera no puedo, entonces me quedo tranquila y trató de enfocarme en mis cosas. Mi abuela decía: “Tener limpia la conciencia, es el deber principal, de lo demás, cada cual que piense a su conveniencia”.

Giselle Blondet.
Giselle Blondet. Foto: Blanca Tellería PR

-Para terminar con ese tema, ¿hubo alguna defensa de tu parte o alguna agresión a alguien de la prensa?

Giselle Blondet: No, no hubo ninguna agresión de mi parte, por supuesto que no, pero por supuesto que estaba tratando de salir de ahí, porque es que llegó un momento en el que todas teníamos la maleta, con la cartera, el bulto, lo que traíamos, y estábamos literalmente atrapadas. Mis compañeras no estaban tan atrapadas como yo, porque querían entrevistar a Mirka; yo estaba del otro lado, y estaban todos arriba de mí, y en ese momento, con todo lo que estaba pasando, sí yo quería salir de ahí, y de hecho no podía respirar, y lo que nadie sabe, es que a mí me, para yo poder hacer ese viaje, me habían puesto un suero, el médico de Telemundo me puso un suero porque estaba completamente deshidratada.

Yo acababa de pasar por un virus, estaba débil, no estaba en mi mejor estado de salud, pero el médico me dio permiso para viajar, siempre y cuando yo tuviera cuidado con la comida, viajé con unas cosas para mantener hidratada que tenía que estar tomando constantemente, en un  momento, yo sé que fue sin querer, porque yo no creo que van a hacer eso a propósito, al contrario, yo creo que estaban tratando de hacer sus preguntas y todo eso, pero yo no podía respirar, era algo desesperante, no podía salir, no podías moverte.

Lo único que recuerdo al 100% porque muchas cosas vienen a mi mente, es que yo abrí mis ojos y estaba en una mesa, que después me dijeron que era el Starbucks ahí en el aeropuerto, y escuchaba a alguien del aeropuerto hablando por una radio, pidiendo que viniera el servicio médico, y recuerdo la voz de mi maquillista, que estaba allí y que le decía a esa persona, que no, que no llamara a nadie, que nosotros nos íbamos, y él me carga y me lleva al carro, y de ahí entonces ya me voy al hotel y un médico va al hotel y me inyecta algo para el dolor y me da unos medicamentos, hielo por todas partes; las dos rodillas hinchadas, parece que me caí cuando me desmayé, los morados, bueno tengo las fotos, así me quedé. Hice el programa los dos días que tuvimos en México, con esos medicamentos para el dolor, y cuando regresé, esa misma noche me tuve que ir a emergencia aquí al hospital, porque no podía del dolor, en el vuelo no había manera de que yo pudiera estar sentada, era horrible, tenía un relajante muscular, el medicamento para el dolor, pero no había manera. Como una semana después traté de ir a trabajar, pero llegué al canal con un dolor impresionante, no había manera de que yo pudiera hacerlo, y el médico me mandó de vuelta a la casa, por eso estuve 2 semanas fuera.

-¿Telemundo no les había puesto seguridad?

Giselle Blondet: Bueno no, no teníamos seguridad en ese momento, hemos ido muchas veces a México, y la verdad que nunca nos había pasado nada así, nunca. Hemos ido hacer ‘La Mesa Caliente’, yo he ido mil a hacer especiales, a hacer muchas cosas y la verdad nunca. Cuando yo hice ‘Mujeres Asesinas’, en varias ocasiones me esperaron muchas personas de la prensa en el aeropuerto, porque querían hacerme mil preguntas y siempre con esa premura, ese deseo de preguntar y que les contestes a cada uno, pero nunca esa experiencia, jamás.

-Comenzaste diciendo y lo dijiste muchas veces en la entrevista, la importancia de dejar tú legado, ¿en este cambio de década, eres más consciente o es un deseo mezclado con necesidad?

Giselle Blondet: Creo que todos pasamos por esta vida con un propósito, no es como que venimos aquí a este mundo y después desaparecemos y es como que no pasó nada, yo creo que uno pasa por esta vida con un motivo, una intención, una razón, poner tu grano de arena, tiene que haber alguna razón por la que tú estás aquí, no solamente para recordar quién eres y acercarte a Dios y todas esas cosas, sí claro, pero ¿qué voy a hacer yo para que los que vienen detrás de mí en el camino sea más ligero?… Que quede algo positivo que ayudé a mis hijos, mis nietos, para que, por lo menos, para mí el pensar así, es como una gasolina que me hace seguir caminando y buscando cosas nuevas para hacer, cosas positivas, cosas que yo piense que puedan dejar algo bueno cuando yo no esté.

Giselle Blondet junto a su mami.
Giselle Blondet junto a su mami. Foto: Blanca Tellería PR

-¿Cómo quieres que te recuerden, no solo tu familia, sino tú público que es tu familia?

Giselle Blondet: Como alguien que siempre fue agradecida, que siempre buscó la manera ser como vehículo para que las otras personas puedan sentirse mejor en todos los sentidos, anímicamente y a través de lo que yo haya podido hacer con mi trabajo, hayan podido tener un poquito de puede ser impulso, motivación o la información necesaria para poder mejorar su calidad de vida, en cualquier área. Me gustaría que me recordaran así y que, porque todos los seres humanos tenemos nuestra parte bien chula, así de linda, y nuestra parte de las oportunidades, que me recuerden como una persona que reconoció siempre sus oportunidades, y que siempre trabajo en ellas para crecer, como que sea un ejemplo de que eso se puede hacer, de que es un deber hacerlo, no somos perfectos, reconocerlo y salir adelante.

-Hoy es tu cumpleaños, y toca apagar una vela pidiendo 3 deseos, ¿cuáles son esos que nos puedes compartir públicamente?

Giselle Blondet: Bueno deseo y como es un hecho y es una realidad, y he trabajado para eso, porque la verdad es que he estudiado bastante sobre mí, deseo y es un hecho mi pareja ideal este año, porque no importa el momento de nuestra vida tenemos el derecho y la posibilidad de tener esa felicidad; también y deseo quiero y es un hecho este año, que mi hijo Harold, que es músico, que cumpla esa meta tan grande que tiene, esa es la voy a dejar a él, pero tiene que ver con su música, él tiene su banda, pero yo quiero verlo formar parte de una banda muy reconocida, como mamá yo quiero verlo ahí, en el en el escenario cumpliendo ese sueño de cuando él era un niño; desde niño él siempre ha sabido que esa es su vocación, esa es su pasión… Y mi tercer deseo es, que pueda seguir con mi propósito de estar cada vez más cerca, de las personas que me ven con la responsabilidad y el amor que yo siento al hacerlo y ojalá lo sientan, me lo dejen saber.

MIRA LA ENTREVISTA COMPLETA CON GISELLE BLONDET EN VIDEO:

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