La despedida de Leo Messi de la Selección Argentina provocó una ola de reacciones alrededor del mundo, pero uno de los mensajes más emotivos llegó de una persona que ha acompañado al futbolista durante casi toda su carrer: Antonela Roccuzzo, su esposa, compañera de vida y madre de sus tres hijos.
A través de su cuenta de Instagram y con un carrusel de fotos en familia y especialmente con Thiago, Mateo y Ciro, sus hijos le dedicó unas palabras llenas de amor que separó al papá del mejor jugador del mundo.
“Qué orgullo verte cerrar esta etapa así @leomessi Fueron tantos años, tantos momentos, tantas alegrías y también tantos golpes. Te vi sufrir, caer y levantarte. Te vi seguir cuando las cosas no salían y volver a intentarlo siempre. Y después de tantos años, también tuve la suerte de verte cumplir tus sueños y vivir algunos de los días más felices de nuestras vidas.
Pero hay algo de toda esta historia que me emociona especialmente: que nuestros hijos hayan crecido viéndola de cerca. Que hayan visto a su papá luchar por lo que quería, no rendirse y seguir creyendo hasta el final. Y que después hayan podido estar ahí para verte conseguirlo todo y levantar la Copa del Mundo. Quizás algún día entiendan realmente lo enorme de tu historia. Hoy simplemente están orgullosos de su papá. Y yo estoy orgullosa de vos. De tu camino, de todo lo que superaste y, sobre todo, de la persona que estuvo detrás de cada uno de esos momentos. Qué privilegio haber vivido todo esto a tu lado. Te amamos infinito”, escribió.
Y aunque aún Messi no le dio ‘like’ ni le respondió nada públicamente, estamos seguros que está más conmovido que nosotros al leerlo.
Messi anunció este lunes que deja el seleccionado argentino después de una trayectoria histórica. En su carta de despedida reconoció que tomar esta decisión “dolió y duele en el alma”, aunque también señaló que entiende que llegó el momento de cerrar una etapa.
“Me vacié, ya no tengo más para dar”, expresó el futbolista al referirse al final de su recorrido con la Albiceleste.
En su mensaje, Messi también tuvo palabras para su familia, a quienes agradeció por haber estado a su lado durante lo que describió como “este viaje tan hermoso pero difícil”. Para el jugador, el respaldo de sus seres queridos fue fundamental a lo largo de una carrera marcada tanto por momentos de gloria como por etapas especialmente complicadas.
ANTONELA Y MESSI: UN AMOR QUE COMENZÓ MUCHO ANTES DE LA FAMA
Para comprender el significado de las palabras que Antonela Roccuzzo le dedicó a Lionel Andrés Messi, después de su despedida de la Selección Argentina, hay que remontarse mucho más atrás de los Mundiales, los Balones de Oro, Barcelona, París o Miami. La historia de ellos comenzó en Rosario, cuando todavía eran niños y Leo no era Messi.
Fue el propio futbolista quien recientemente reconstruyó aquella historia con detalles. Según contó, se conocen desde aproximadamente los seis años. Messi era amigo de Lucas Scaglia, primo de Antonela y compañero suyo en las inferiores de Newell’s Old Boys, y así comenzó a frecuentar a la familia.
Eran niños y ya existía una atracción inocente entre ambos. Messi contó que alrededor de los nueve o diez años habían sido una especie de ‘amigovios’, aunque todavía eran demasiado pequeños para que aquello pudiera llamarse una relación. La vida, sin embargo, estaba a punto de separarlos.
MESSI SE FUE A BARCELONA Y ANTONELA SE QUEDÓ EN ROSARIO
En el año 2000, Messi dejó Argentina, con apenas 13 años para instalarse con su familia en Barcelona, y comenzar la aventura que terminaría transformándolo en uno de los mejores futbolistas de la historia. Antonela permaneció en Rosario.
Y en una época sin WhatsApp, FaceTime ni la facilidad de comunicación actual, mantener el contacto a más de 10 mil kilómetros resultaba considerablemente más difícil. Messi ha contado que continuó relacionado con Lucas y, gracias a esa amistad, nunca perdió completamente las noticias de Antonela. Con el paso de los años comenzaron también a comunicarse por correo electrónico.
“A los 16 o 17 te empezás a ver de otra manera”, recordó sobre aquella evolución. Cuando Messi regresaba a Rosario durante sus vacaciones, volvían a encontrarse. Y alrededor de los 20 años aquella amistad infantil terminó convirtiéndose definitivamente en una historia de amor.
Messi lo ha explicado con una frase especialmente reveladora: “Yo sabía que era la mujer de mi vida”.
ANTONELA DEJÓ ROSARIO PARA CONSTRUIR UNA VIDA JUNTO A ÉL
La relación se conoció públicamente hacia 2009, cuando durante una entrevista de la televisión catalana le preguntaron directamente a Messi si tenía novia. “Sí, tengo novia. Está en Argentina”, respondió entonces el futbolista.
Pero probablemente una de las decisiones más importantes de aquella historia la tomó Antonela. Dejó Rosario y su vida en Argentina, para instalarse junto a Leo en Barcelona. El propio Messi ha reconocido lo difícil que debió resultar para ella: “Era chica, estaba estudiando y era como una locura que viniera, pero lo hizo”.
A partir de allí comenzaron a construir una vida que avanzaría paralelamente a la extraordinaria carrera del futbolista. Mientras Messi se convertía en la gran estrella del Barcelona, Antonela eligió durante muchos años permanecer alejada del protagonismo mediático. No era solamente la mujer que aparecía en las tribunas, era la persona con quien regresaba a casa después de cada partido.
THIAGO CAMBIÓ LA VIDA DE MESSI
El 2 de noviembre de 2012 nació su primer hijo, Thiago Messi. La Pulga tenía 25 años. Tres años después, el 11 de septiembre de 2015, nació Mateo. Y el 10 de marzo de 2018 llegaría Ciro, completando la familia.
El propio Messi reconoció años después que convertirse en padre modificó profundamente su manera de mirar la vida. “Tener tres hijos me hizo cambiar las perspectivas de la vida”, confesó en una entrevista con el FC Barcelona.
También habló públicamente de la mujer con quien estaba criando a esos tres niños y dejó una de sus definiciones más personales sobre Antonela. Destacó su manera de manejar el día a día, su personalidad, su inteligencia y especialmente la forma en que enfrenta los problemas.
Una característica que probablemente fue fundamental durante algunos de los momentos más difíciles de su carrera.
ANTONELA ESTUVO CUANDO ARGENTINA TODAVÍA HACÍA SUFRIR A MESSI
Las fotografías más recordadas de Antonela junto a la Selección son hoy las felices. Pero antes de Qatar hubo mucho dolor. Messi perdió la final del Mundial de Brasil 2014 frente a Alemania, después perdió la Copa América 2015 contra Chile. Y en 2016, nuevamente frente a Chile, Argentina volvió a perder una final de Copa América en los penales, Messi falló su lanzamiento, lloró y anunció que dejaba la Selección.
“Se terminó para mí la Selección“, dijo entonces. Antonela conoció de primera mano aquella frustración, conoció al Messi que regresaba a casa después de perder. Al hombre que durante años fue cuestionado en su propio país porque ganaba todo con Barcelona y no conseguía hacerlo con Argentina, al que fue comparado permanentemente con Diego Maradona, y también al que decidió regresar y volver a intentarlo.
Por eso las palabras que Antonela escribió hoy adquieren otro significado: “Te vi sufrir, caer y levantarte”, ella realmente lo vio.
EL 30 DE JUNIO DE 2017 SE CASARON EN EL LUGAR DONDE TODO HABÍA COMENZADO
Después de años juntos y ya convertidos en padres de Thiago y Mateo, Lionel y Antonela decidieron casarse. Y pudiendo elegir prácticamente cualquier lugar del mundo, regresaron a Rosario.
El 30 de junio de 2017 celebraron allí su boda ante aproximadamente 260 invitados. Estuvieron familiares, amigos de la infancia y numerosas figuras del fútbol mundial, entre ellas Neymar, Luis Suárez, Sergio Agüero, Ángel Di María, Xavi Hernández, Carles Puyol y Sergio Busquets.
Rosario había sido el lugar donde se conocieron siendo niños, y fue también donde decidieron convertirse formalmente en marido y mujer.

A pesar de la dimensión mundial del apellido Messi, Antonela ha contado que puertas adentro intentan llevar una vida extraordinariamente cotidiana. Llevar a los niños al colegio, entrenamientos, actividades después de clases, cenar juntos, regresar a casa.
“Somos como una familia normal”, explicó al describir esa rutina. Y quizás allí esté una de las claves de una relación que sobrevivió a algo mucho más complejo que la distancia inicial entre Rosario y Barcelona: sobrevivió también a la fama.
Antonela conoció a Lionel antes de los millones, de los estadios, de los títulos, de que el mundo aprendiera su nombre y juntos formaron una familia por eso, ella en su escrito asegura que hoy, sus hijos se sienten orgullosos de su padre, sin dimensionar, aun, que están frente al mejor jugador del mundo.

















