Hay semanas en la Fórmula 1 en las que parece que todo sucede alrededor de un mismo piloto. Esta fue una de ellas para Franco Colapinto.
En Bakú, el argentino y Pierre Gasly consiguieron meter los dos Alpine en Q3, algo que solamente había ocurrido dos veces antes durante la temporada. Gasly terminó séptimo y Colapinto décimo, después de un bloqueo en su último intento. Para Alpine era una señal de que el auto podía volver a pelear por puntos importantes.
Pero todo cambió el domingo. Durante una relargada después del Safety Car, Colapinto llegó pasado a la primera curva, bloqueó y golpeó a su compañero Gasly. El impacto terminó involucrando también al McLaren de Lando Norris y los tres quedaron fuera de carrera. Colapinto asumió la responsabilidad y recibió una sanción que se transformará en una penalización de cinco puestos en la próxima carrera.

La reacción de Norris llevó el episodio a otro nivel. El británico, que perdió una carrera importante para su campeonato, dijo después del accidente que había pilotos que no deberían estar en la Fórmula 1 y consideró que Colapinto merecía una suspensión. Pero dos días después se retractó, pidió disculpas directamente al argentino y reconoció que había hablado desde la frustración.
Mientras tanto, el accidente volvió a poner sobre la mesa un tema que ya había aparecido durante la temporada: la enorme pasión de los argentinos por Colapinto y los límites que no deberían cruzarse en redes sociales. Después de recibir ataques online, Gasly ya había hablado de la situación y Flavio Briatore había advertido que, si continuaban las agresiones, Alpine podía limitar las entrevistas de Franco con medios argentinos. Después del accidente de Bakú, el propio equipo volvió a condenar públicamente el abuso digital.


Y quizás por eso la historia de Colapinto excede una clasificación, un choque o una sanción. El argentino tiene apenas 23 años y llegó a la Fórmula 1 después de mudarse a Europa siendo muy joven para perseguir un sueño que comenzó en el karting. En 2024 se convirtió con Williams en el primer argentino en 23 años en disputar un Gran Premio de F1 y rápidamente consiguió puntos. Después llegó Alpine, primero como piloto reserva y luego como titular.
Por eso cada carrera de Franco se vive de una manera diferente en Argentina. No es solamente lo que hace un piloto: es lo que significa para un país volver a sentirse representado en la máxima categoría del automovilismo. Y quizás esa sea la explicación de por qué, cuando Franco gana posiciones, miles festejan como si fuera propio; y cuando se equivoca, también se genera una reacción que muchas veces excede lo que ocurre dentro de la pista.

Manuela Moretta es periodista profesional desde 2010. Actualmente se desempeña como periodista en Forbes temas relacionados a Negocios y Emprendedurismo. Es corresponsal de Diario UNO en la ciudad de Miami (Florida, Estados Unidos), y está especializada en temas de Automovilismo, Estilo de Vida y Deportes de USA en general. Es la host digital para el Mapa del Hincha para Telefé/Paramount Global (Argentina). Graduada en Comunicación Social por la Universidad de Congreso, Manuela Moretta trabajó como periodista para Telemundo Deportes – NBC Sport (Estados Unidos). La puedes seguir en sus redes: Instagram , TikTok o en su canal de YouTube.

















